En apenas 30 segundos generamos una imagen sobre nosotros a la persona que conocemos por primera vez. Independientemente de si ha sido buena o mala, será muy difícil cambiar esa primera impresión durante el resto de la conversación, y más si apenas tenemos unos minutos. Si bien es cierto que las percepciones son individuales y que no existe una ciencia exacta, hay algunas pautas evidentes (pero que generalmente olvidamos) a la hora de un primer contacto con otra persona o grupo de personas.- ¡¡Sonríe!! No hace falta que sea una sonrisa excesivamente abierta (y más si no estás acostumbrado a hacerlo, ya que parecerá una mueca) pero sí lo suficiente como para transmitir amabilidad. La sonrisa, al igual que el humor utilizado en su justa medida, es un arma muy poderosa.
- Queramos o no, lo primero que ven los demás de nosotros es nuestra imagen: ropa, peinado, maquillaje, complementos… Medita, antes de vestirte y prepararte, con qué tipo de persona vas a estar y actúa en consecuencia, siempre manteniendo tu estilo. No pienses que hace falta una gran inversión para dar una buena imagen, más vale ser austero que pecar de ostentoso.
- Saluda mirando a los ojos con un apretón de manos firme pero sin la intención de romper la mano al contrario.
- Los ojos son el espejo del alma, no desvíes la mirada pero tampoco intimides a tu interlocutor. Si sonríes se transmitirá a tus ojos. Se trata de mantener contacto visual para mostrar cercanía e interés.
- Preséntate con tu nombre, apellido y cargo. Si es una persona de tu mismo nivel y conoces su nombre házselo saber «Tú tienes que ser, XXXX», le harás sentir importante, aunque sólo si estás extremadamente seguro.
- Sé agradable y cooperador, el que da recibe.
En breve la segunda parte, ¡¡atentos!!
